Las celdas Graetzel ya están en Base Artigas

El proyecto “Algas rojas como fuentes de pigmentos en celdas solares basadas en el uso de colorantes naturales” bajo la jefatura de la Dra. Fernanda Cerdá, ha explorado el armado de pequeñas celdas Graetzel (pilas) a escala de laboratorio, basados en pigmentos de flores del ceibo y de las algas rojas de  la Isla Rey Jorge y del sur de Argentina.
Las celdas de Graetzel son pilas donde el encargado de captar la luz del sol y transformarla en corriente eléctrica son los pigmentos de colores que contiene. Estos pigmentos pueden ser de origen natural o ser sintetizados en el laboratorio.
Los pigmentos naturales provienen de la clorofila de color verde, los rojos de las moras o de nuestra flor del ceibo, o también de las algas rojas que se encuentran entre otros lugares en la Antártida.
Las pilas basadas en flores del ceibo tienen mayor eficiencia en la conversión de la energía de la luz en corriente eléctrica, que las basadas en algas.
El nuevo desafío que afronta el proyecto es que intentarán, a partir de varias pilas pequeñas, construir un panel y dejarlo hasta el cambio de dotación en noviembre-diciembre del presente año, para monitorearlo durante meses y lograr de esta forma una evaluación del funcionamiento en la Base Científica Antártica Artigas de este tipo de tecnología.
Esto podría significar un paso importante en la renovación de la matriz energética de la Base, ya que estas pilas tienen la gran virtud de poder colocarse dentro de los edificios y de esta forma protegerse de las inclemencias climáticas