XXVII Aniversario de la firma del Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente

El día 4 de octubre el Sistema del Tratado Antártico celebró 27 años de la firma de uno de los instrumentos complementarios y relevantes de carácter medio ambiental internacional que protege de forma integrada el Medio Ambiente Antártico.
A través del Protocolo, la protección de medioambiental pasó a constituir el tercer pilar del Tratado Antártico, junto con el uso pacífico y la cooperación científica internacional.
El compromiso por parte de los Estados permitió que el Protocolo se abriera a la firma el 4 de octubre de 1991 y entrara en vigor posteriormente el 14 de enero de 1998.
El mismo brinda un marco legal dentro de sus V Anexos, que cumplen un papel esencial para la protección, evaluación de impactos, planificación y realización sobre todas las actividades antárticas.
Particularmente la República Oriental del Uruguay a través de la aprobación de la Ley N.º 16.518 el 12 de julio de 1994 aprobó el Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente.
Cabe resaltar que el ultimo hito que resalta el fiel compromiso de nuestro país y el respeto a los principios y disposiciones del Sistema del Tratado Antártico fue la aprobación del Anexo N.º VI por Ley N.º 19.491 en el año 2017.
Desde hace 35 años nuestro país mantiene una presencia activa y permanente a través del trabajo conjunto de su dotación, científicos e investigadores en la base Base científica antártica Artigas y Estación científica antártica Ruperto Elichiribehety.

El 04 de octubre de 1991 en Madrid, las Partes suscribieron el comúnmente denominado “Protocolo Ambiental”.
El cuál, fue resultado de una serie de disposiciones y principios ambientales como las Medidas convenidas sobre la conservación de la fauna y flora antárticas de 1964 (acordadas durante numerosas Reuniones Consultivas del Tratado Antártico (RCTA) y principios basados en gestión ambiental de residuos, contaminación marina etc.
Las intensas negociaciones culminaron en la “XI reunión Consultiva del Tratado Antártico” dando fruto a un acuerdo regulador que entre varias disposiciones:
Designa:
(…) “ La a Antártida como una reserva natural dedicada a la paz y a la ciencia” (art. 2).
Prohíbe:
(…) “Todas las actividades relacionadas con los recursos minerales excepto las que tengan fines científicos” (art.7)
Promueve:
(…) “La cooperación internacional considerando disposiciones ambientales inscriptas, como así también, principios básicos reguladores aplicables a dichas actividades” (art.5)